Acceder a un nuevo estado de conciencia, no se logra desde la razón, sino amplificando tu campo de resonancia así alcanzar una experiencia unificada, más allá de la dualidad de la mente como filtro de la percepción..

Descubriendo las respuestas maestras

La búsqueda de respuestas es algo que nos moviliza desde muy temprana edad, pero muchas veces ciertas preguntas que nos hacemos de forma ingenua, suelen funcionar como ¨disparadores¨ que movilizan una cadena de dominó que caen sin control y se ordenan de una forma poco usual, mostrándonos una escena muy distinta a la imaginada o esperada. En ese aparente caos de ideas y emociones aparecen aquellas respuestas que vienen desde adentro y no de afuera, siendo necesario antes acallar el ruido mental y los filtros de la percepción que anulan la información subjetiva que en ciertos momentos se reconoce internamente… no estoy hablando de canalizaciones, sino de reconocernos en nuestra esencia, como seres empoderados que no necesitamos intermediaros en nuestro recorrido hacia una Evolución Consciente.

Es importante advertir que estas respuestas ¨palpitadas¨ en momentos claves, no llegan a nosotros de forma racional… sino de forma intuitiva, las cuales requieren aprender a corazonar, ya que el modelo cartesiano basado en la razón pura ya ha llegado a sus límites. El cerebro como reservorio de datos y procesos lógicos-deductivos, aspectos útiles en el mundo de las formas donde la dualidad manda, no tienen injerencia en la respuestas existenciales que debemos encontrar en un estado de Unidad.

Reencontrándote en tu propio Centro

Este proceso de ¨Resonar¨ que propongo a diferencia de razonar, implicará entre otras cosas, alinear el cerebro con el corazón, es decir establecer una coherencia entre lo que se piensa con lo que se siente logrando la Unión de fuerzas internas en nuestro Centro, donde el Ser se unificará en el Corazón, permitiéndole sentir y reconocer las alternativas como respuestas genuinas, encontrando una puerta de entrada a una nueva oportunidad que antes no podías advertir.
A diferencia de establecer el centro en la cabeza, basándose en procesos de la razón que analiza posibilidades mediante variables muchas veces manipuladas o distorsionadas externamente, perdiéndonos en laberintos de opciones buscando solo una salida al problema, cuando en realidad se requiere encontrar una ¨entrada¨ a un nuevo estado de conciencia que permita vislumbrar una nueva realidad a alcanzar. Esto que parece solo un juego de palabras, determina todo un paradigma que define los alcances de nuestro recorrido en espiral.

Más allá de las creencias

Por este motivo, muchos científicos están siguiendo el camino aparentemente inverso en el proceso de investigación formal, es decir primero conectan con la pregunta inicial y sienten como se gesta una nueva idea sin interferencias (evitando someterla a juicios críticos de entrada) así después darle forma de ecuación, hipótesis de trabajo o modelo matemático, porque han ¨resonado¨ con ESO y reconocen que es ¨por ahí¨ el camino a seguir en su investigación que posteriormente será sometida bajo la lupa de la razón, pero en una segunda instancia.

Ya no se trata de una nueva creencia o filosofía, sino el reconocer una nueva forma de ¨conectar¨ con nuestra sabiduría interior, algo que se ha comprobado científicamente donde disciplinas como la inteligencia emocional que desde hace años lo viene demostrando, al igual que la medicina vibracional ha logrado medir el campo de resonancia del corazón, comprobando que es cinco mil veces superior al que genera el cerebro, esto significa que podemos ¨pensar¨ con el corazón y procesar información subjetiva, dando lugar a un impulso creativo inspirado, instancia que los gnósticos del pasado denominaron; Luminous Epinoia que se puede traducir como: ¨Imaginación luminosa¨ estado que les permitía acceder a lo que denominó siempre como ¨revelaciones¨, algo que accedían solo quienes estaban inspirados, es decir ¨en espíritu¨ atravesando los laberintos del pensamiento.

Existen una infinidad de ejemplos de investigadores y científicos que suelen narrar estas experiencias como anécdotas disparatadas o sin sentido, pero saben en su interior, que han logrado establecer un nuevo enfoque en su recorrido, accediendo a descubrimientos claves que de otra forma no se hubiera dado.

Sin ir más lejos… cuantas veces has experimentado esto mismo en tu vida, me refiero a comprender la alternativa correcta en tu interior. Algo que pudiste advertir estuvo al alcance de tu mano, pero no siempre es fácil de reconocer sin antes hacer la pregunta correcta, aquella que te permitirá dirigirte a tu propio centro donde resonará la respuesta esperada.

Si deseas profundizar en estos temas, te invito a que te sumes al grupo de Fb de Conciencias Despiertas.

 

Christian Franchini