Evolución Consciente

by Christian Franchini

Prefacio

¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – dijo el Gato.
No me importa mucho el sitio… – dijo Alicia.
Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – dijo el Gato.
… siempre que llegue a alguna parte – añadió Alicia como explicación.
¡Oh, siempre llegarás a alguna parte – aseguró el Gato- , si caminas lo suficiente!
Fragmento del libro, Alicia en el país de las maravillas


Desde niño intuí que hacer la pregunta adecuada podría llevarme hacia el camino correcto, o en principio… a descubrir uno propio. Esto sería clave para no caer en la misma trampa en la que cayó Alicia; seguir una inercia mental que la llevó a la deriva o peor aún… tomar un camino que alguien eligió por ella, con ¨un norte¨ establecido por otro, al que jamás quiso ir.

Lo importante es no seguir el canto de sirenas como un acto-reflejo. Fuimos inducidos a responder desde la inercia mental que conforman los mandatos sociales y las creencias. Por esta razón, es necesario comenzar a mirar hacia adentro y esa mirada nos exige ser honestos con nosotros mismos, en pos de ir recuperando ese ¨centro¨ que está en cada uno. Solo desde ese lugar, es posible formular aquella ¨pregunta¨ correcta que mencioné al principio.

En lo personal siempre fue importante interrogar desde mi propia experiencia e ir reconociendo paulatinamente de ese modo mis verdaderos objetivos, aquellos que tenían que ver con mi propósito. Un día descubrí que cuando intentaba formular ¨la pregunta¨ correcta, la estaba haciendo a mí mismo y ante mi sorpresa, comprendí que estaba dirigiéndome a mi naturaleza espiritual y no a mi mente. Intuí que aquella voz interior casi siempre ignorada en el pasado, traía ahora un nuevo sentido a mis interrogantes, configurando de esta manera un norte a seguir, sin esperar a que todo se ordene desde afuera para recién comenzar a caminar.

Ya habrás advertido que el término Camino no solo significa ¨sendero¨, sino que además es un verbo en primera persona, que invita a ser parte de un recorrido solo a quien desea crecer. Como lo enuncia el maravilloso poema de Machado, ¨Caminante no hay camino, se hace camino al andar¨, siendo necesario entonces dar los primeros pasos, hacia ¨esa¨ pregunta.


¿Podemos suponer que existe una evolución más allá de una adaptación al medio?

Esa fue la pregunta inicial que me motivó a encontrar aquellos ¨indicios¨ que el humano requiere para evolucionar hacia una dimensión espiritual, alcanzando aquel estado del Ser ¨despierto¨ que era conocido en el pasado en las diferentes culturas. Para lo cual es necesario abandonar el error de asumir que este ¨estado¨ es accesible solo para místicos, santos y contemplativos.

Hoy sabemos que todas las especies siguen un patrón de evolución específico, pero al humano lo impulsa un tipo de ¨evolución¨ que va más allá de ciertos aspectos físicos y biológicos, que se imprimen en lo genético como respuesta a las exigencias del entorno, logrando así una adaptación al medio. Quizás esto podemos observarlo en distintas especies en una línea de tiempo extensa, de tal forma si vemos en una escala de cientos de años es posible constatar los distintos cambios como parte de un proceso de ¨adaptación¨, que los diferentes contextos han exigido para la supervivencia de cada especie.

Hilando más fino sobre este tema, la ciencia comprende que nuestra evolución sigue una misma lógica, que se reitera desde el ADN hasta las galaxias, que en todos los casos mantienen un mismo patrón: ¨espiralado¨ de crecimiento. Los mitos de origen del universo, han atesorado este conocimiento en ciertos arquetipos, los cuales guardan las claves de cómo recordar este proceso que muchos llaman ¨ascensión¨, que conlleva un desafío en lo individual y en lo colectivo, atravesar lo denso de la personalidad y sus apegos y cruzar los reflejos que la misma sociedad proyecta.

Casi sin darnos cuenta, hoy estamos atravesando una nueva escala evolutiva pasando del Homo Sapiens al Homo Luminosus, proceso donde el humano ya ha comenzado a comprender que su vida biológica con todas aquellas necesidades apremiantes del individuo, es muy diferente a ese ¨latido¨ de existencia que anuncia un cambio trascendental que nunca podrá ser imaginado de antemano. Quien decida dar sus primeros pasos, necesitará atravesar sus propios espejismos, deseos y miedos más ocultos que sostienen sus sistemas de creencias, siendo la cárcel de los sentidos que mantienen al durmiente en su zona de confort. Esta será una de las pruebas más difíciles, ya que no todos están dispuestos a dejar de perseguir viejas ilusiones, como el burro que persigue las zanahorias inalcanzables, siendo inconsciente de su infructífera acción que lo mantiene siempre en el mismo sitio. Salir del estado de ilusión confortable es indispensable para comenzar a mirar en una nueva dirección y reconocernos como auténticos seres luminosos.


¿Es posible comprender nuestro camino espiritual como un camino en espiral?

Curiosamente estas palabras; espiritual y espiral tienen una familiaridad en su origen, poseen la misma raíz. Mi intuición siempre me mostró que en este nuevo proceso evolutivo del humano es clave descubrir este puente, como un viaje personal y sagrado, que permite descubrir nuestro verdadero camino, aquel que nos conduce a nuestra naturaleza superior. ¿Piensas que es una utopía? Muchos ya sabemos que es una realidad, siendo necesario experimentarlo de forma directa y personal.

Volviendo a aquella pregunta de Alicia, ahora podemos comprender que debemos cambiar la pregunta que por décadas nos hicimos, o nos indujeron a realizar, tanto los medios de comunicación como los sistemas educativos imperantes, que han desviado sistemáticamente el foco de atención. Me refiero a aquella engañosa premisa, que todavía hoy podemos escuchar: ¿hay vida en el universo?, haciéndonos dirigir nuestro enfoque hacia el exterior lejano, mientras la atención hacia nosotros mismos se esfuma. De esta manera, esta pregunta fue quitando espacio al interés del descubrir nuestra esencia, desviando la sintonía hacia una auténtica evolución espiritual.

Demostrado está, que llegar a formular preguntas correctas no es algo que se logre de primera mano, sino que hace falta recapitular y abrir la puerta correcta así comenzar a recorrer el camino de autoconocimiento que nos permite acceder a esta Evolución Consciente que te invito a descubrir.
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(Junio del ´97)

 

 






Prefacio II

Nuevo prefacio de la edición digital 2016

Si entendemos el concepto de ¨evolución¨ más allá de una adaptación al medio, podemos comprender entonces la imperiosa necesidad de sintonizar con este nuevo ciclo que todavía está aconteciendo, el cual fue anunciado por distintas profecías y pudiendo ser constatado hasta por la ciencia, como lo demuestran los distintos informes de investigadores independientes y agencias gubernamentales que han recabado suficiente información para determinar que estos ¨cambios¨ están sucediendo muy rápidamente y afectan al humano en muchos aspectos, especialmente a quienes siguen con un estilo de vida tradicional, anclados en un viejo paradigma donde ciertos síntomas ya no pueden ser ignorados, como ser; la alteración en la percepción del tiempo, los altos niveles de stress, ansiedad, problemas en el dormir, ciertas molestias físicas llamativas, hasta una serie de nuevas enfermedades que se están actualmente ¨clasificando¨.

Ya hablaremos de cómo las nuevas exigencias del medio ambiente, velozmente cambiante son un impulso a nuevas respuestas que van más allá de lo adaptativo.

A pesar del gran esfuerzo de los medios de comunicación por ocultar, y reducir el evento del 21 de diciembre del 2012, fecha clave de un “fin de ciclo galáctico”, transformándolo en un episodio fenomenológico donde aparentemente no han ocurrido grandes cambios, logrando que la gran mayoría que sigue su rutina habitual lo viva con indiferencia como si nada hubiese sucedido. Lo cierto es que, en contraposición a lo anterior, es que en estos últimos años, hubo evidencias de diversas fuentes de investigación, muchos de ellas conformadas por investigadores independientes (que abandonaron sus centros de investigación por motivos ideológicos), sumado a la vigorización en la información que produce el papel de la internet, que permite “saltear” los canales de información tradicionales y monopolizados, es que todo ese esfuerzo se ve reducido para aquellos que comienzan a despertar de la “domesticación global”.

Volviendo a estos ¨grandes cambios¨, que a primera vista parecieran negativos o inexistentes, sabemos que se dieron como una gran cadena de efecto dominó y de una manera muy vertiginosa. Este ¨pulso¨ que se iniciara en el centro de la galaxia, afectando a nuestro sol, que viene emanando altos niveles de energía desde hace algunos años, se sabe que estará liberando en los próximos meses, importantes eyecciones de plasma que llegará a nuestro planeta (y a todos los planetas del sistema solar). Podemos comprender todo esto, como parte de un proceso que inició no hace mucho tiempo, donde la Resonancia Shumann ha cambiado de forma abrupta en 30 años, afectando nuestros ritmos circadianos, y la percepción misma del tiempo que como sabemos se percibe mucho más rápido para todas las personas. No podemos suponer que es parte de una ilusión que produce el stress, sino que es justamente al revés, esta alteración es lo que genera los altos niveles de stress que la gente padece en las grandes ciudades, desconectándose aún más de los ciclos naturales.

La evolución consciente a la que me refiero y expongo en este libro, está estrechamente vinculada con el ¨Nuevo Tiempo¨, este es un término muy utilizado en este momento con diferentes sentidos. Desde mi investigación entiendo que implica inicialmente atravesar y salir el influjo de Saturno (conocido también como el tiempo de cronos) que todavía está dando los últimos coletazos. Este ¨tiempo¨ es considerado y evaluado siempre desde una percepción basada en la productividad, es común escuchar a quienes están vibrando en ese enfoque, que ¨el tiempo es dinero¨ donde el presente, para estas personas ancladas en este tipo de ¨tiempo lineal¨, casi no existe, es solo una bisagra que une al pasado con el futuro.

El ¨Nuevo Tiempo¨ del que tanto se habla, es mucho más importante que la productividad ganada en el tiempo lineal, no se puede abordar ni experimentar desde la mente racional, ya que implica expandir nuestra conciencia hacia una dinámica espiral. Lo que a su vez implica un cambio de frecuencia, sólo desde esta nueva perspectiva el Tiempo es Arte, como lo concebían los Mayas, siendo así posible lograr experimentar lo que yo llamo: Presente Extendido, estado que nos permite saborear una auténtica experiencia mística.

Todos estos cambios muy brevemente esbozados hasta ahora, nos exigen en este momento subir conscientemente un nuevo peldaño evolutivo, desde lo físico, pasando por lo mental, hasta lo espiritual, siendo estos tres pilares, los aspectos claves que comprenden las dimensiones del Ser que iremos recorriendo en nuestro camino en espiral.


¿Puede ser la tecnología una amenaza en nuestra propia evolución?

Si entendemos la tecnología como un medio y no como un fin en sí mismo, no sería una amenaza, sino una valiosa herramienta. Como lo he mencionado anteriormente, reconozco y valoro la importancia que juega el papel de la Internet en este contexto, siendo el escenario de los nuevos canales de información alternativos, pero es necesario aprender a fijar nuestro propio norte.

Ahora bien, si la tecnología pretende desviar el camino hacia nuestra verdadera conciencia, entonces efectivamente se transforma en una gran amenaza. Pasaría a ser un fin en sí mismo. Quizás por esta razón hoy es casi ¨normal¨ ver la adicción a las llamadas nuevas tecnologías, como parte de este ¨estilo de vida frenético¨, donde el tiempo presente se ve seriamente afectado, algo fácilmente observable en las dinámicas propias de las redes sociales, que tanto han cambiado nuestra forma de relacionarnos con los demás, ya sea en un sentido o en otro. Todo dependerá entonces, del norte que fijes y a donde decides dirigir tu atención, solo así podrás diferenciar lo mágico de la Magia.

Un ejemplo muy actual, es el juego Pockemon Go, donde podemos observar el impacto de las tecnologías en la sociedad como algo aparentemente inocente, cuando en realidad este juego atrapó la atención de millones de personas en muy poco tiempo, siendo seducidos por un siniestro ¨flautista de Hamelin¨ digital, que los conduce hacia una trampa. Han abierto la puerta a una realidad virtual que fácilmente podrá ser manipulada desde afuera. El peligro es gravísimo, mucho más de lo que podemos imaginar.

Este tipo de juegos interactivos de “realidad aumentada” borraran en poco tiempo la línea de la ilusión y de la realidad en la que se mueven sus seguidores. Este riesgo siniestro es algo que ya está sucediendo en distintos países donde incluso fueron prohibidos. Detrás de un inocuo fenómeno pasatista, donde el fin real es diluir el tiempo presente, capturando la atención millones de usuarios despersonalizados al nivel de autómatas.

Algunos se preguntarán ¿Cuál es la verdadera amenaza con esto? Lo que no te cuentan es que la dirección de la atención es manipulada desde afuera, mucho más de lo que vienen manipulando los medios de comunicación durante décadas, invitándote a que vivas una realidad aumentada programada por otros, es decir una irrealidad aumentada.

Quizás nunca te has preguntado si es esto lo que deseas como parte de tu evolución. Es hora de formular preguntas correctas. ¿Quieres vivir en una realidad programada por otros?

¿Será que las películas de ciencia ficción siempre se adelantan a estos temas, como un modo de ir preparando el terreno, para sembrar las semillas que deseen? Los hechos están demostrando que podría ser así. Cuando escribí la primera publicación de este libro como un ensayo, ya hace varios años, las tecnologías de la información estaban en su primera etapa, muy pocas personas utilizaban ordenadores, nadie imaginaba la proyección que alcanzó la Internet en pocos años, tampoco existían redes sociales como las conocemos hoy ni la telefonía móvil. Pensarás que eso fue hace mucho tiempo. Dependerá de tu medición del tiempo. Hoy pienso que no pasó tanto tiempo de aquella época, pero los cambios sociales, culturales y tecnológicos fueron vertiginosos, por esa razón decidí revisar y actualizar esta obra, además de ubicar en un nuevo contexto esta ¨Nueva Era¨ que hemos cruzado desde hace apenas unos pocos años, aunque para algunos nada ha cambiado, muchos sabemos que esta transición ya está en curso y nos invita a ser los protagonistas de nuestra propia evolución.



Bienvenidos.


Christian Franchini

Introducción

¿A qué nos referimos cuando hablamos de evolución?

Algunos sostienen que es un término que alude a ¨evocar una ilusión¨, pero enfocarlo de esta manera es solo ver la cáscara de la cuestión. Si hacemos un análisis etimológico de la palabra ¨evolución¨ desde su origen, podemos descubrir aspectos muy interesantes que nos revela un sentido mucho más profundo.

Este vocablo tiene su origen en el término evolutio que en latín significa ¨dar vueltas hacia afuera¨, esto implica el inicio de una acción que sería un primer paso que nos saca del lugar donde estamos ¨cómodamente¨ parados (o estancados) permitiéndonos dar un movimiento inicial desde nuestro centro hacia afuera, aspecto que podríamos entender como un impulso hacia una dinámica en espiral. Claramente esto tiene muchas implicancias, ya que determina una acción concreta hacia ¨algún lugar¨, como lo enuncia el saber ancestral atesorado en la Geometría Sagrada. Ese conocimiento desde siempre nos legó ciertas claves para poder conectar con la Espiral, siendo necesario acceder al círculo (¨el círculo que precede la espiral) para lo cual es necesario cerrar viejos círculos y establecer nuevos en una frecuencia cada vez más elevada, hasta ¨conectar¨ con esta espiral evolutiva que solo es posible desde ciertos estados de conciencia. Claro que nuestro camino inicia mucho antes. Antes que la espiral y antes que el círculo. A saber: comienza en el cuadrado de las formas, que nos sumerge en una realidad impuesta. Esto es mucho más que una metáfora!

Tanto el cuadrado, como el círculo y la espiral son figuras, que a la vez son símbolos que atesoran mucha información subjetiva, que iremos abordando en este libro como parte de un mapa que nos han guardado nuestros antepasados para este momento.

Comencemos entonces! El primer paso de nuestro recorrido espiritual será reconocer este proceso ¨evolutivo¨ desde nuestro centro, no desde la periferia como satélites, sino desde el Ser que decide unificarse y empoderarse. Tomemos las palabras de Jesús, quien nos dio pistas de donde comenzar a buscar, indicando claramente cuando dijo: ¨El Reino de los cielos, está dentro de vosotros¨, algo que muchas veces fue entendido sólo como una metáfora, sin embargo si prestamos oído a una de las traducciones más modernas de esta afirmación, nos revela algo trascendente, que este ¨Reino¨ está ¨en medio¨ de nosotros, es decir, en el centro de nuestro Ser.

Para llegar a este misterioso ¨centro¨, es necesario iniciar este recorrido que comienza en el mundo de las formas, es decir en el plano físico, donde existen infinidades de interferencias y ruidos que nos distraen de este ¨Reino¨ a alcanzar.

Ahora bien, es claro que es en el plano físico donde nos movemos, pero lo interesante es que siempre fue representado con la figura del cuadrado, quizás porque la mente lo reconoce como la cárcel de los sentidos. El famoso dibujo del Hombre de Vitruvio de Leonardo nos da ciertas pistas sobre esto mismo, al igual que la carta del Tarot, el ¨Emperador¨, quién está sentado en un cubo (en algunas versiones es un trono) con una llave Ankh o un Cetro, en una clara señal de haber alcanzado ordenar el caos de la materia y abrir la puerta a la quinta esencia o quinto elemento que es donde inicia un nuevo nivel del recorrido. Ya abordaré ciertos aspectos arquetípicos que eran muy conocidos en el pasado y que siguen estando tan vigentes antes como ahora.

Podemos ahora vislumbrar la importancia de ¨salir¨ o atravesar este cuadrado de las formas que nos mantiene en una realidad programada desde afuera, muchos se refieren a ella como la ¨matrix ilusoria¨, que permitimos se instale cuando in-formamos a nuestros universos con las mismas reglas que nos con-vencen seguir, sin cuestionar, aunque parezca un juego de palabras hay muchas claves entre líneas.

Cada cultura iniciática en los diferentes momentos históricos sabían de estas cuestiones a trascender y atravesar. Ya los antiguos alquimistas comprendían sobre la importancia de liberarnos de la ¨materia que encierra la chispa divina¨, siendo esto algo más que una metáfora. Establecieron rigurosos procesos de sublimación y transmutación que regía tanto para lo que atesoraban en el crisol como en su propia naturaleza humana, que se transformaba en aquel camino hacia la Gran Obra, emprendiendo así su propia Evolución Consciente.

Estos alquimistas no fueron los únicos en aventurarse en este viaje sagrado, en todos los tiempos existieron almas valientes que supieron escuchar su voz interior, convirtiéndose en una verdadera amenaza pública para la iglesia que promovía un dogma y una salvación como algo externo, así evitar la ¨independencia espiritual¨ de sus fieles. Claramente las religiones saben mucho sobre este tema, siempre han querido ocultar este conocimiento que han depositado por siglos en los túneles subterráneos del vaticano, bien lejos de los ¨creyentes¨.


El saber ancestral nos mostró el camino

Si indagamos en la historia de las diferentes culturas, tanto de América, África, Asia, Europa, etc. podemos entender como en el pasado han logrado armonizar con el mundo de las formas, atendiendo las 4 fuerzas de las naturaleza que nos ¨conforman¨, me refiero a la tierra, al agua, al aire y al fuego (los mal llamados 4 elementos) siendo el carbono, el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno los componentes claves para la vida a nivel biológico y siendo a la vez los componentes que más abundan en este plano físico.

Tanto la Magia, la Alquimia, como el chamanismo y hasta las mismas religiones ¨primigenias¨ poseían conocimientos muy desarrollados y entendían que era sumamente necesario equilibrar estas fuerzas o conciencias de la naturaleza dentro y fuera del hombre. Es importante destacar que hay toda una corriente que se empeña en un solo aspecto, la veneración. No se trata de venerarlas sino de reconocerlas y respetarlas como conciencias que componen este plano. El feng shui es una muestra clara de cómo en oriente en los diferentes espacios, tienen en consideración estas cuatro fuerzas con la meta de armonizarlas.

Si provienes del catolicismo, visualiza la escena de quien entra a una iglesia un domingo a la mañana, la mayoría no sabe lo que hace, repite acciones mecánicas, transformándolo en movimientos que otro instituyó, pero que jamás se explicaron por qué se hace de ese modo, sin atender el porqué de estos pasos que realizan al acceder al recinto, que es el templo.

Veamos paso a paso lo que comprende cada acción. Quien ingresa a una iglesia, antes que nada se arrodilla y se persigna (conecta con la Tierra) ingresa a una antesala, toca el agua bendita y se vuelve a persignar con los dedos mojados (conecta con el Agua) para recién ingresar al lugar donde se realiza la misa, donde encontrará velas encendidas, fragancias muy agradables, estableciendo una conexión con el Fuego y al Aire, armonizando el adentro con el afuera, en poco tiempo el individuo se sentirá mucho más calmado, sintonizando con lo que está aconteciendo en el lugar.

Cabe destacar la forma que posee la iglesia, los feligreses se encuentran siempre dentro de una estructura cuadrada y el sacerdote en un nivel superior, bajo una cúpula circular, siendo allí donde se intensifica la dinámica energética, como puedes notar, nuevamente nos encontramos con estos mismos principios rectores de la Geometría Sagrada, donde las fuerzas de la naturaleza configuran un escenario ¨vibratorio¨, no es menor esta configuración en la que el feligrés queda afuera. Todos estos aspectos, jamás se los han transmitido, sin embargo le dijeron que así está instituido y de ese modo por más acciones que realice, es desde un lugar de desconocimiento que se convierte en espectador.

Estos son solo algunos elementos a considerar, es clave comprender que todas estas figuras y símbolos serán importante para generar una dinámica energética que impulsará nuestra conciencia. Por otro lado es oportuno aclarar que no “es” ni “será” necesario estar en una iglesia (de ninguna religión) ni mucho menos venerar imágenes, ya que nuestro templo es y será nuestro corazón, un espacio sagrado que debemos habitar como seres libres y conscientes.

Si seguimos avanzando en este recorrido arquetípico, podemos encontrar ciertas danzas, que son también ceremonias, como las danzas circulares, que de alguna manera han querido significar un nivel más alto de esto que mencioné más arriba. Habiendo equilibrado su naturaleza física en el mundo de las formas, los chamanes y quienes participan de estas ceremonias ancestrales pueden acceder a una dinámica circular que implica iniciar un movimiento expansivo de crecimiento. Podemos encontrar las danzas rituales chamánicas en toda América, del mismo modo que en las danzas Derviches de los sufíes, establecen un centro en su giro, el cual les permite experimentar esta expansión de conciencia.

En todos los tiempos, las danzas circulares fueron consideradas sagradas, eran acompañadas de una música tribal, ejecutada con instrumentos afinados con sonidos propios de la naturaleza, unificando de esta manera el deseo y la intención hacia la totalidad de todos aquellos que están danzando, logrando de esta manera un estado de resonancia superior, en una frecuencia más alta que permite saborear un presente extendido, siendo un momento donde la conciencia se expande y se accede una realidad más sutil, estableciendo el puente entre lo micro y lo macro. De esta manera es posible avanzar hacia el plano de la experiencia, ya no se trata solo creencia sino de ¨experienciar¨ en primera persona.

Llegado a este punto, debo hacer una consideración importante: ten presente que esto nunca es una técnica como le gusta concebirlo a la mente occidental, es parte de un proceso que conlleva un camino, una práctica y un recorrido de profundo autoconocimiento. De lo contrario, cualquier danza sagrada, o ceremonia religiosa, pueden quedar en acciones automáticas carentes de sentido.

Los sabios del pasado en todas las latitudes, supieron que el centro del círculo es el símbolo hacia la Unidad del Ser y podía alcanzarse mediante distintas formas. Pero nunca se debía acelerar el proceso de sutilización en el plano físico, así lograr la armonización y sublimación de los aspectos densos que la alquimia indígena abordaba con la madre Tierra, para recién trabajar en el círculo, mediante estas danzas mencionadas.

Otra forma de acceder a este ¨centro¨ en otras culturas iniciáticas, era mediante los mandalas, como lo realizaban por siglos los monjes Tibetanos, quienes habían purificado antes sus cuerpos inferiores, cabe destacar que no es una práctica lúdica, sino una meditación activa. Carl Jung hizo una referencia clave sobre este tema: “El mandala es la expresión de todos los caminos. Es el camino que lleva al centro, a la individuación. (...) Vi claro que el objetivo del desarrollo psíquico es la propia persona. No existe un desarrollo lineal, sólo existe la circunvalación del uno mismo.”

Al igual que los filósofos griegos en el desarrollo de la Flor de la Vida y sus 19 círculos, lograban alcanzar este estado de conciencia de unión y expansión, habiendo trabajado previamente de forma consciente con los cinco sólidos platónicos que evocan a cada una de las fuerzas de la naturaleza que debían armonizar en el propio cuerpo físico. La alquimia en sus textos crípticos siempre hace referencia a esto mismo, una vez atravesado el duro trabajo en el atanor y purificado la densidad de la materia en la Nígredo (transformando la naturaleza inferior del alquimista) para después emprender un nuevo viaje mediante Uróboros, aquella serpiente que se muerde la cola, la misma que cierra el círculo y que en todos los casos nos muestra un nuevo nivel a atravesar.

Desde otro enfoque, podemos comprender como los calendarios circulares de casi todas las culturas ancestrales, representan los períodos cíclicos que se repiten una y otra vez, no me refiero solo a los ciclos naturales de la tierra, necesarios para reconocer los momentos de las siembras y cosechas, sino a la historia misma de los pueblos que parecieran estar sujetos a factores repetitivos, que son condicionados por ciertos sucesos pre escritos. Solo algunas pocas veces tenemos conocimiento de que una persona o cultura logra salir de estos ciclos circulares (mediante una acción concreta que cierre el círculo) conectando con lo que los Mayas anunciaron, el flujo del Tiempo Espiral. Esta salida del círculo de las repeticiones implica atravesar la trampa de una realidad proyectada. En lo macro y en lo micro podemos encontrar este mismo proceso en espiral, que claramente no es tan fácil de reconocer ni acceder.

Ahora bien, ¿Qué sucede cuando un individuo decide ser consciente de su propia evolución? Esto requerirá un esfuerzo que valdrá la pena asumir, ya que implica salir del ¨círculo vicioso¨, el cual cada quien previamente deberá identificar. La clave entonces será cerrar un círculo para acceder a otro círculo; pero en este caso será ¨virtuoso¨ siendo este el primer paso, logrando la determinación de dejar de perseguir zanahorias impuestas como señuelos. Me refiero a aquellos mandatos sociales que han determinado tus gustos, objetivos, acciones, hasta han modelado tu propia personalidad. El hecho de cerrar un círculo vicioso, te permite dejar de conformar las masas adoctrinadas que son la moderna esclavitud, las cuales se alimentan de la in- formación, maquillada por los medios de comunicación.

Para romper este círculo vicioso, será necesario recuperar en primer lugar, tu silencio interior, de tal modo comenzar a reconocer tu propósito (que no podrás ver de inmediato) para ello necesitarás dedicarle un tiempo-espacio a tu SER, así ¨darle un lugar¨ a esa chispa infinita que encarnó en este plano como conciencia y que pareciera ha olvidado su naturaleza divina. Será entonces, este el momento de comenzar tu búsqueda interior, si antes no te convencen de retornar a la ¨normalidad¨ de una vida gris y sin magia.

Quienes aceptaron el desafío de acceder a esta búsqueda existencial, han encontrado aquello que en el pasado se ha denominado como: iluminación, instancia evolutiva solo alcanzada por almas valientes que decidieron acceder a su propio camino en espiral, trascendiendo sus propios apegos y yendo más allá de los preceptos establecidos como dogmas que cada época establece como jaulas mentales garantizando falsa seguridad y confort.

Ser conscientes de nuestra propia evolución, implicará el mayor desafío como humanos, siendo un viaje que vale la pena emprender.

¿Religión o Espiritualidad?

¨Si alguien necesita de religión para ser bueno,
entonces esa persona no es buena,
es solo un perro amaestrado…¨
Chagdud Tulku Rin
poche


Durante mucho tiempo, la puerta de entrada a la espiritualidad fue la religión, entendiendo una ¨espiritualidad¨ solo como una ¨creencia¨ ciega e incuestionable, basada en dogmas que prometían la salvación del individuo, una cuestión que dependía más del afuera que del adentro del ser. Durante siglos ese fue el modelo promovido y los que se salían de esta jaula eran considerados ¨ovejas negras¨ que se alejaban del rebaño.

Si profundizamos solo un poco sobre este tema, vemos que el mismo concepto de ¨oveja¨ ubica a la persona en un nivel de dependencia del pastor, aquí no hay necesidad de autoconocimiento, ni propósito, ni de experimentar aquello que los místicos llamaban la ¨gracia¨ o aquel estado de conciencia expandida que algunos seres lograron alcanzar y eran llamados tiempo después místicos, dejando muy lejos e inaccesible para cualquier persona esta posibilidad, cuando aceptaban ser conducidas como ¨ovejas¨.

En algunos momentos históricos (muy pocos diría yo) en la iglesia católica existió la posibilidad de alcanzar cierta experiencia mística a quienes participaban de los encuentros dominicales, uno de estos momentos efímeros fue mediante los cantos Gregorianos a comienzos de la edad media, donde se los había incorporado a las misas como plegarias cantadas, generando un alto estado de resonancia y expansión de conciencia en los feligreses que participaban de estas misas. Advirtiendo esto, el vaticano, decidió suprimir estas oraciones cantadas en todas las iglesias de Europa, no era el objetivo acrecentar la conciencia en los fieles, ya que la ¨religión¨ es solo la que ¨religa¨ los dos mundos, me refiero al mundo físico y la dimensión espiritual, no estaba dispuesta ni lo está hoy, en dejar ese lugar de ser intermediaria entre el hombre y dios, es decir, interponerse en la conexión que cada humano pueda establecer directamente con lo divino.

Hay quienes entienden que la religión es para aquellos que no quieren ¨caer¨ en el infierno. Recordemos que esa fue la premisa de la iglesia con la que ha ¨vendido la salvación¨ como un boucher a la isla de la fantasía. En cambio la espiritualidad es para los que conocimos el ¨infierno¨, un infierno que podemos situar en nuestros propios miedos, apegos, limitaciones, etc. es decir, aquellas sombras que habitan en nuestro inconsciente y que nos desafían a enfrentarlas y atravesarlas, sin salvarnos de asumir nuestras propias zonas infernales y así lograr transmutar la densidad de nuestra naturaleza inferior, en un acto de sublime alquimia.

En todos los casos, las religiones han impuesto un ¨techo muy bajo¨ para el desarrollo la conciencia de sus seguidores. Su estrategia de persuasión estaba basada en instrumentar el miedo y una tibia promesa de salvación, apoyadas en un dogma marcados a fuego y espada, así nadie necesitaría salir del rebaño a buscar algo que no estaba ni siquiera dentro de sus posibilidades. Podemos comprender entonces, como durante siglos se ha impuesto este sangriento modelo de domesticación de masas. Y una vez más, las religiones participaron activamente del manejo de la información, imponiendo implícitamente ¨una forma¨, que a estas alturas ya lo puedes anticipar, Sí! Un cuadrado.


Las religiones y el cuadrado

He comentado anteriormente que existe una relación entre las formas y las dinámicas energéticas, esto no es un descubrimiento mío, ya los místicos del pasado supieron identificar estas formas geométricas como simbologías claves, con mucha información subjetiva que va más allá de las creencias o las tradiciones místicas. Hoy la física hiperdimensional comprende perfectamente este proceso en el plano sutil o cuántico, donde se ¨mueve¨ las energías de alta vibración más allá de las formas.

Una forma de representar gráficamente esto, así ver como las formas intervienen en las dinámicas energéticas, es visualizar un circuito de red de agua con ángulos de 90°, es decir sin utilizar ¨esquinas redondeadas¨ en este recorrido imaginario, comprenderás que el agua en su trayecto literalmente ¨chocarᨠcontra cada ángulo abrupto, sin lograr una fluidez. Si bien, este es un ejemplo sumamente burdo, a modo de explicación aproximada sirve para ilustrar este modelo que estamos explorando juntos desde el plano físico.

¿Por qué las religiones tienen que ver con la figura del cuadrado? Simplemente porque nos sujetan al plano de las formas, limitando el desarrollo de nuestra espiritualidad. Anteriormente expliqué cómo la estructura edilicia de las iglesias y templos en su mayoría, mantienen una forma específica siguiendo una lógica.

Ahora bien, si seguimos analizando este aspecto del cuadrado podemos descubrir algo más si atiendes a la forma de los símbolos de las principales religiones, encontrarás la figura del cubo de forma implícita. El símbolo original de los primeros cristianos era el pez no la cruz, que se adoptó siglos después. Si observas por un momento la figura de la cruz, verás que es un cubo desplegado. Lo mismo ocurre con la estrella de David, un símbolo relativamente nuevo para el judaísmo, compuesta por dos triángulos superpuestos uno apuntando hacia arriba y otro hacia abajo, que si lo miras fijo por un momento proyecta un cubo en tres dimensiones. En el islam es todavía es más evidente esto mismo.

Si bien es algo que ya conoces, es vital y fundamental recordarlo; ninguno de los grandes maestros del pasado, vino a fundar religiones, seguramente sabrás que Buda no fundó el budismo ni Jesús el cristianismo, esto es tremendamente importante. Los que hicieron de los mensajes de los maestros una religión fueron precisamente sus discípulos. Muchos de ellos nunca conocieron directamente a estos maestros, con el agravante que en distintos momentos históricos, especialmente en el catolicismo, existieron ciertos ¨concilios¨ que han unificado versiones oficiales, sin mencionar que en cada revisión de la biblia hay nuevas ¨reinterpretaciones¨ y distintas modificaciones (además de las censuras) que alteran el sentido del mensaje original.

Con estas claves, ya podemos comenzar a comprender algunos aspectos propios del ¨mensaje¨ de la simbología religiosa, como también reconocer las bases de la arquitectura ¨moderna¨ que se divorció de la arquitectura sagrada, aquel saber ancestral que permitía equilibrar las líneas rectas con las curvas, utilizada conscientemente en el pasado en muchas culturas. Hoy estas claves están siendo redescubiertas como ¨nuevas¨ técnicas alternativas de bio-construcción, aplicando además materiales altamente fractales , como la tierra y piedra, que favorecen esta dinámica mencionada. En cambio, la arquitectura ¨moderna¨ ha abusado desde hace décadas de las líneas rectas en su diseño funcional de espacios, donde además las habitaciones cuadradas o mejor dicho cúbicas, son cada vez más pequeñas, así la industria inmobiliarialogra optimizar metros cuadrados y disponer de más inmuebles a vender, generando en estos espacios una sensación psíquica de agobio, un estancamiento energético que oprime al individuo. Solo basta con tomarse unas vacaciones, viajar al campo y experimentar el contraste. Entenderás perfectamente lo que te digo.

Con estas referencias mencionadas, es fácilmente posible comprender que esto fue planificado deliberadamente por las elites de poder que vienen pregonando e imponiendo modas y estilos de vida durante siglos, donde las formas y la información inciden sobre estos aspectos, ya que interfieren en el proceso evolutivo del ser. Una vez detectado esto, será mucho más fácil observar que también existen otras maneras de obstaculizar esta dinámica en el humano, otros ejemplos podemos encontrarlos mediante la manipulación cultural, desde el marketing engañoso que promueve el consumo como premisa de vida, impulsando además una alimentación industrializada, basada en químicos y transgénicos. Las industrias farmacológica y del entretenimiento que colaboran en esta ¨interferencia¨, aportan un auténtico bombardeo de estímulos organizados, que obstaculizan el proceso de evolución de la consciencia que estamos comenzando a recorrer.

Volvamos al punto inicial de este capítulo y veamos ahora algunas premisas de las distintas religiones que han dejado una profunda huella que limita el desarrollo espiritual, siendo necesario trabajar conscientemente sobre estos paradigmas instalados como mandatos incuestionables y que nunca se han interrogado desde donde fueron impuestos.


El miedo y los condicionamientos aceptados

El miedo fue siempre la herramienta más utilizada por las religiones, dejando una profunda huella en las mentes que han adoctrinado durante siglos en su tarea de evangelización. Es importante recordar que cuando se realizó dicha tarea en América, ha sido utilizando métodos represivos, hostiles y de dominación, que no le ofrecían al originario, ni elegir ni preservar sus propias creencias. Sino que por medio de la fuerza, lograron imponer las nuevas ideas y religión. Como ves es fácil comprender que si han necesitado imponer a la fuerza una religión, es que el proceso no fue precisamente “evolutivo”, sino un lavado de cabeza.

Desde el miedo han logrado imponer una frecuencia muy baja de vibración, donde la conciencia no puede expandirse, todo lo contrario, el individuo necesitará siempre aferrarse a todo aquello que le asegure cierta seguridad, protección y confort, siendo fácilmente manipulable como un rebaño de ovejas asustadas por el perro del pastor.

No es casualidad la adicción a las malas noticias que se observa en la sociedad actual donde los informativos son los promotores de un círculo vicioso extremadamente perverso, ya que desde las bajas frecuencias que produce la alimentación industrializada, sumada a las noticias que inducen un miedo permanente, han creado los vectores de una inercia mental como respuesta inducida a una sociedad dependiente.

Todos intuimos que lo verdaderamente importante que sucede y puede hacernos reflexionar queda tras bambalinas, por otro lado los aspectos positivos que suceden en el mundo y hasta lo que ocurre de bueno ahora mismo en tu propio barrio, no saldrá nunca en ningún flash de noticias, sencillamente porque no “alimenta” la morbosidad de quien consume noticias para estar in-formado. De lo que no eres consciente es que “estos datos” (ya sean imágenes, símbolos, titulares, etc.) están trabajando en ti, generando en tu campo de resonancia la misma desarmonía. Esta forma de transmitir la información ya ha sido estudiado por varios investigadores, pero no sale a la luz tan fácilmente este proceso donde intervienen; transmisor- emisor- receptor.

Esta estrategia perniciosa, también puede usarse en forma inversa, es decir, que si realmente el contexto es de una realidad social pobre, pueden intentar hacerte creer lo contrario. El punto aquí es cómo discernir con claridad si la información es la que se corresponde con la realidad exterior. A medida que accedas a tu centro, tus ¨filtros de la percepción¨ estarán más limpios y ¨corazonarás¨ la información real, sin interferencias.

Es clave percibir con claridad la realidad exterior y el contexto en el que vives. Hay que comprender muy bien esto, pues algunos querrán convencerte de que esa realidad no importa, pues tú eres el único hacedor de esa realidad. Y sin que te des cuenta, te habrán llevado desde los medios de comunicación al paradigma religioso de las creencias. Actualmente cada vez más personas se dan cuenta de esta manipulación, despertando poco a poco de la hipnosis colectiva rompiendo el ¨círculo vicioso¨.


La falacia sobre el deseo

Mucho se ha hablado, hasta lograr instalarlo muy marcadamente desde las religiones, de que el origen de todos los males del humano es el deseo. De modo que para remediar ese mal, la receta propuesta es: suprimir el deseo.

Vemos la misma estrategia de los grupos de poder desde siempre, la cual consiste primero en desprestigiar y luego es más fácil que se acepte su destrucción. Esa mala prensa de la cual el deseo fue blanco, cuando en realidad el deseo es el motor que impulsa toda actividad y acción en cualquier persona.

Ahora bien, ¿dónde estaría la contradicción entonces?. Generalmente ha ocurrido que cuando llegó a occidente una religión, sus preceptos fueron re-interpretados y sus dogmas mal traducidos, no ocurrió esto solamente con el catolicismo, sino con todas las religiones. En el budismo ¨occidentalizado¨ es común escuchar en sus seguidores la frase que no hay que desear, cuando en realidad el mismo Buda deseó encontrar la iluminación, aspecto que lo motivó a dejar todo y emprender un viaje exterior e interior en su desesperada búsqueda espiritual.

Insisto con esto, el Buda ¨deseó¨... y ese fue el motor de su viaje, entonces ¿Cuál es la clave? La clave está en que el deseo debe ser siempre genuino, propio no proyectado o inducido desde afuera.

¿Pero cómo se entiende esto? Tendríamos que ir a la fuente histórica así comprender el verdadero contexto: Si conoces la historia del príncipe Gautama, sabrás que el deseo de su padre era que él (quién sería el Buda que conocemos) sea el heredero del trono en el futuro, para lo que debía prepararse en sus próximas responsabilidades, el joven Gautama tenía otro deseo, uno genuino que lo motivó a recorrer un camino propio, con muchas incertidumbres, para ello se vació de ese paradigma que lo ¨formateó¨ por mucho tiempo. En el caso de Jesús fue igual, recuerden que era descendiente de un linaje real, esto significaba que se esperaba que restaure el reino de Israel, de ahí la confusión con el mesías judío, que nada tiene que ver con el Khristos.

En tu camino espiritual, será clave reconocer tu propio deseo, algunos lo llaman vocación, en todos los casos será algo que tiene que ver con tu Propósito. Muchas veces ocurre que las personas se han dejado convencer por los deseos de sus padres u obligaciones que los mandatos de turno imponen, incluso muchos eligen perseguir resultados que supuestamente le darán ciertas seguridades y notoriedad social, siendo deseos proyectados desde afuera que fueron aceptados como propios, hackeando literalmente la naturaleza divina del ser. De ¨ese¨ deseo deberás deshacerte, para darle lugar al deseo propio, genuino que nos revela nuestro verdadero propósito.

La clave es encontrar el equilibro de ¨desear sin desear¨, lo que parece una paradoja sigue un principio cuántico que en los talleres abordamos.


¿Qué es verdaderamente la fe?

El principio rector del catolicismo es la fe, entendida como una creencia ciega, cuando el vocablo “fe“ en su sentido original, hace referencia a quien dispone de cierto ¨crédito¨ para hacer determinada cosa. Es un término que se utilizaba en economía cuando alguien necesitaba un aval de un tercero, implicaba entonces ¨dar fe¨ de que alguien califica para lo que solicita o emprende, ya que hay que ganar este nivel o estatus con el que ¨se abre¨ una puerta.

De ahí el origen de la palabra del latín fidedigno, que significa ¨digno de fe¨, que está compuesto por los términos fides ("fe") y dignus ("digno") ¨Se dice de alguien en que se puede confiar o que merece creerse; digno o merecedor de crédito¨.

Claro está que en un sentido espiritual, el tercero en cuestión es el Universo (o Dios), quien nos habilita con la posibilidad de Recibir, generando en el ser una certeza interior, siendo algo que tiene que ganarse la persona con algo más que méritos o limosnas, sino con acciones concretas que demuestren que desea salir de ¨ese cuadrado¨ de las formas y condicionamientos que mencioné más arriba, poniendo en juego un ¨acto heroico¨ qué esbozaré en este libro.

Esto recorrido sobre la fe, tiene que ver con lo que en las escrituras sagradas hacen referencia sobre quién está en Gracia, o quien accede al Dharma o lo que enseña la misma Kabbala, que justamente significa ¨Recibir¨ esa Magia hacia una nueva existencia, pero para ello hay que ser fidedigno.

Siguiendo con otras premisas poco felices que promueven las religiones, que han generado todo tipo de confusiones, interpretaciones y manipulaciones durante siglos. Por eso es clave comprender el sentido y en lo posible acceder a la fuente original de cada término para comprender de que se habla realmente.


¿Qué significa el término goyim?

Lo que comúnmente se denominaba en los textos bíblicos como ¨gentiles¨ para referirse a aquellas personas no judías, está directamente asociado al término goyim, que esconde un significado mucho más serio y descalificativo. El significado encubierto de este término para los judíos ortodoxos es: ganado. Por lo que conduce a situar a los gentiles a los que se aludía en el antiguo testamento, como seres inferiores, ya que no califican como seres humanos. Los hombres y mujeres goyim son considerados machos y hembras, como se denominan a los animales que son utilizados como alimento y en el trabajo duro. No tienen derechos ni capacidad de decisión, deben ser conducidos y utilizados para generar beneficios.

Lo que comúnmente se denominaba en los textos bíblicos como ¨gentiles¨ para referirse a aquellas personas no judías, está directamente asociado al término goyim, que esconde un significado mucho más serio y descalificativo. El significado encubierto de este término para los judíos ortodoxos es: ganado. Por lo que conduce a situar a los gentiles a los que se aludía en el antiguo testamento, como seres inferiores, ya que no califican como seres humanos. Los hombres y mujeres goyim son considerados machos y hembras, como se denominan a los animales que son utilizados como alimento y en el trabajo duro. No tienen derechos ni capacidad de decisión, deben ser conducidos y utilizados para generar beneficios.


Mi experiencia personal desde la religión

Quizá se sorprendan en éste punto, pero les hablaré de mi propia experiencia religiosa, que es lo que precisamente me ha enseñado a discernir sobre estos temas.

Mi temprana decisión de encontrar un propio camino espiritual fue a los 11 años, a esa edad ya había comenzado a descubrir algunas contradicciones de la religión cuando estaba en pleno catecismo. Mis preguntas no solo no me eran respondidas por la catequista sino que varias veces me derivaba a hablar con el cura, quien tampoco me respondía. Escudándose o mejor dicho, ocultándose detrás de la frase ¨los misterios de la fe son así…¨. Hay que creer sin preguntarse nada, como buenos fieles. Ese mismo día me di cuenta, que la religión oficial no era mi camino, obviamente no tenía ni idea por donde seguir, pero intuía que debía indagar dentro de mí.

De aquellas preguntas iniciales, recuerdo que las primeras pistas tardaron un tiempo en llegar, han sido indicios que me han movilizado durante años a recorrer, indagar y aprender a ¨corazonar¨ las respuestas, como lo expliqué en el inicio de este libro.

Quizás hoy día esto no parezca algo desafiante, pero hace 35 años sí lo era. En la época de mi pre-adolescencia las cosas eran muy diferentes. Pertenecía a una familia católica que consideraban toda búsqueda por fuera de la religión como algo sectario, seguramente ese prejuicio se los habían transmitido como parte del adoctrinamiento recibido. No había información seria a mi alcance, solo revistas que abordaban lo paranormal o lo que se denominaba como parapsicología y fenómenos psi, que investigué por un tiempo. Tampoco existía internet, ni guías, ni bibliografía accesible, pero no me rendía en mi propósito: “encontrar la forma de llegar a Dios.”

Años más tarde pude contactar algunos pocos ¨locos¨ que fui conociendo en mi camino, muchos de ellos pertenecían a lo que llamaban corriente new age, que comenzaba a ser cada vez más ¨visible¨. Después la casualidad quiso que tenga acceso a ¨ciertos¨ libros muy difíciles de conseguir en aquella época, ya que no se editaban en mi país. Personas que casi no conocía me prestaban sus libros que consideraban muy valiosos, varias veces me contaban que algo los motivaba a hacerlo. Con los años, he tenido una amistad con varios de ellos y hemos podido compartir algunas experiencias e impresiones.

Ya más grande, comencé a soñar con lugares y personas que encontraba en mis primeros viajes en las situaciones más extrañas. Reconozco que esto me asustó un poco al principio, en aquella época escribía estos sueños detalladamente en mi ¨libreta viajera¨ que estaba repleta de anotaciones sobre estas personas maravillosas que me ayudaron y me brindaron pistas que hoy reconozco como claves. El proceso fue a puro descubrimiento… mediante señales, casualidades hasta alcanzar momentos de una profunda sincronicidad. Hoy comprendo que gran parte de aquellas preguntas han motivado el inicio de mi investigación formal, impulsando mis viajes y este libro que comparto contigo.

Esto que narro más arriba es a grandes rasgos mi experiencia, con muchos errores y aciertos. Doy por entendido, que lo que yo cuento como mi experiencia no es la única forma de forjar un ¨camino propio¨, este libro no es un manual de instrucciones, ya cada quien ha tenido o tendrá que enfrentar sus propias vallas y jaulas mentales en un contexto muy diferente, pero considero que mi experiencia te ayudará a identificar algunos aspectos que suelen ser comunes a todos los que decidimos encontrar nuestra propia naturaleza y propósito.

Con estas definiciones confrontadas, que entiendo son muy ilustrativas... será posible comprender los alcances de cada uno de estos caminos que estamos diferenciando.


La RELIGIÓN es teoría.
La ESPIRITUALIDAD es práctica.

La RELIGIÓN vive en el pasado y en el futuro.
La ESPIRITUALIDAD vive en el presente, en el aquí y ahora.

La RELIGIÓN es para los que deciden permanecer dormidos.
La ESPIRITUALIDAD es para los que quieren estar despiertos.

La RELIGIÓN le dice que hacer y pensar a las personas.
La ESPIRITUALIDAD es para los que desean escuchar su voz interior.

La RELIGIÓN habla de pecado y de culpa.
La ESPIRITUALIDAD te enseña a levantarte y aprender del error.

La RELIGIÓN inventa dogmas.
La ESPIRITUALIDAD descubre verdades.

La RELIGIÓN es causa de división.
La ESPIRITUALIDAD es causa de unión.

La RELIGIÓN te busca para que creas.
La ESPIRITUALIDAD te invita a descubrir tu verdadera naturaleza.

La RELIGIÓN se alimenta del miedo.
La ESPIRITUALIDAD se alimenta del autoconocimiento.

La RELIGIÓNte hace vivir en la dualidad de tu pensamiento.
La ESPIRITUALIDAD te permite existir en Unidad, en tu corazón.

La RELIGIÓN alimenta el ego.
La ESPIRITUALIDAD ayuda a trascender el ego.

La RELIGIÓNte da promesas para después de la muerte..
La ESPIRITUALIDAD es Iluminación, es reconocer la divinidad en el presente.

Vaciando nuestro sistema de creencias

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Rompiendo la inercia mental

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¿Alma o Espíritu?

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Las Dimensiones del Ser

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El Mapa del Tesoro

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El Camino

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Conclusión

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Sobre el Autor

Bio

Christian Franchini ha nacido en la ciudad de Ezeiza, provincia de Buenos Aires, Argentina. Es escritor e investigador de la nueva conciencia desde hace más de 30 años. Es músico y realizador de cine. Actualmente dicta cursos y talleres (presenciales y on-line) sobre Geometría Sagrada y disciplinas vinculadas al despertar espiritual, como también participa en distintos eventos espirituales como expositor en los cuales transmite ciertos temas basados en su investigación y publicaciones.

Desde temprana edad sintió una especial necesidad de encontrar aquel mítico Camino en Espiral que conduce a un estado de conciencia que nos conecta con la gran Fuente de Amor a la que llamamos Dios, intuyendo la existencia de un propósito personal que cada ser debe descubrir, así acceder a una Evolución Consciente.

Ha recorrido distintas disciplinas, desde ciertas técnicas de Bioenergía, Yoga, Gemoterapia, Kung Fu, Alquimia, etc. también ha recibido formación directa en Gnosticismo, Cosmovisión Andina, Aikido y Teosofía.

Realizó diversos viajes iniciáticos en Argentina que le permitieron conocer distintos maestros que le brindaron ciertos conocimientos esotéricos y acompañaron en profundas experiencias místicas. También ha viajado en distintas oportunidades a los Andes, donde tuvo acceso a comunidades nativas en Bolivia y Perú, donde fue iniciado en el Sacerdocio Andino. Comunidades originarias del sur de Chile y Argentina le han abierto sus puertas y brindado enseñanzas claves en su recorrido espiritual.

Investigó profundamente durante años el Mapa de la Iniciación, atesorados en los mitos de las diferentes culturas, accediendo de esta manera a los arquetipos que guardan aquellas ¨figuras simbólicas¨ que operan en el plano inconsciente del Ser, impulsando de esta manera la evolución hacia un nuevo estado de conciencia, ya conocido por los Gnósticos, Esenios, Cátaros, Toltecas, Incas, Egipcios, etc.

Estudió profundamente la Geometría Sagrada en las diferentes tradiciones místicas, desarrollando un acercamiento diferente a esta disciplina desde una teoría y práctica implicativa, permitiendo experimentar un ¨Presente Extendido¨ como un estado de conciencia desde donde es posible acceder al conocimiento silencioso, transmitido por las distintas culturas iniciáticas.

Ha desarrollado una disciplina de autoconocimiento a la que denominó Metafísica Cuántica, basada en enseñanzas chamánicas, principios de la física cuántica y filosofía Hermética del antiguo Egipto, la cual le permite al individuo descubrir su esencia y ordenar su propia realidad, alineando sus 4 pilares fundamentales.

En el 2002 fundó el Centro Gnóstico Millenium, con el objetivo de crear un espacio donde investigar y difundir estos conocimientos claves en este nuevo tiempo que estamos transitando.

Ha participado en diferentes eventos espirituales en Argentina y en el exterior como expositor, presentando distintas líneas de su investigación que viene transmitiendo en diversos artículos espirituales, cursos, talleres, membresías y en sus libros.

Actualmente está enfocado como realizador de cine independiente frente a su productora Kuteq Films, ganando premios en festivales internaciones de cine indie con su Film Vitruvian